Proyecto "Carne cruda"

Carne Cruda - Comentar -

Carne cruda

(un proyecto sobre la verdad desnuda inscripta en el cuerpo)

 De qué se trata

¿Quiénes somos cuando nadie nos ve?

Quizá esta pregunta sintetiza un poco la idea de este proyecto: cuando no hay máscaras ni maquillajes ni disfraces ni ropas ni otros ni roles y tenemos la íntima certeza de que nadie nos observa…

¿Quiénes somos? ¿Cuáles son nuestros deseos? ¿Quiénes quisiéramos ser? ¿Cuáles nuestras frustraciones? ¿Dónde quisiéramos estar?

 Pero más importante…

¿Quiénes somos cuando podemos ser como realmente somos?

 De lo que aquí se trata es mostrar (aunque suene paradójico) como nos definimos cuando no hay otra mirada, ni ritos sociales, ni familia, ni profesión u oficio u ocupación. Qué nos sucede al encontrarnos a solas con lo que hemos elegido recordar y lo que hemos preferido olvidar, esas capas o pieles de vida que nos cubren, protegen y envuelven frente a las vicisitudes de la existencia, a los otros que nos observan y nos definen.

 ¿Alguna vez se preguntaron cómo elegiríamos ser si los otros no importaran, si no hubiera consecuencias?

 De lo que aquí se trata es mostrar, por una vez (quizá por única vez) como somos. Pero como somos en serio. Sin poses, sin ropas, sin nada que nos distinga unos de otros más que la forma de nuestro cuerpo, sus marcas. Y un elemento (real o no) que nos marque, nos señale, nos muestre un poco por dentro.

 Aun así, no podemos evitar las relaciones. Un humano sin relación con otros es inconcebible. Pero nos pueden servir para calcular la distancia (quizá inabarcable o incalculable) entre lo que somos en nuestra vida marcada, señalada, orientada, dirigida por los otros y aquella otra que se guarda como un deseo o una resignación. Y que maravillosamente (creo que en las excepciones) a veces, solo a veces, pudieran coincidir, o asemejarse al menos lo suficiente como para poder, ante esta propuesta, esbozar apenas una sonrisa, apenas perceptible, íntima.

Posdata: También se trata, por supuesto, de la belleza. Pero de la belleza real, no mediática o comercial. La belleza que implica un cuerpo. Las bellezas que implican los cuerpos, pues al final, son hermosos todos, aunque pretendan que pensemos lo contrario. Si alguien ha tenido la oportunidad de tener la experiencia de estar desnudo frente a otros, lejos del contenido sexual o exhibicionistas, justo ahí cuando no pensamos sino en que hay junto a mí otro cuerpo, similar o diferente al mío, pero nada más que eso, un cuerpo (que siente y piensa y habla), comprenderá de que estoy hablando; si no han tenido la oportunidad, dénsela, aclara mucho las cosas.

 La propuesta

Hacer un registro a través de fotografías, dibujos, pinturas de gente de cualquier edad, condición, ocupación, nacionalidad, credo, etc. Que muestre como son en su fuero íntimo y sugieran como son en la vida cotidiana. No se trata aquí de “posar” para el artista. Solo de “pararse” y mostrarse, de la forma más franca posible (aunque mi mirada lo hará imposible. Por dos razones: porque la gente que participe no estará sola consigo misma y porque lo que se verá en la obra terminada es mi mirada, con todo lo que ello implica). Pero seamos realistas, hagamos lo imposible, como decía aquel eslogan.

 Una persona, un elemento, un lugar. Creo que con esas tres cosas ya podemos esbozar el ser.

 La persona: La persona es la persona, sin ningún tipo de marcador de nada. Ni maquillaje, ni pose, ni adornos, ni ropas, ni nada que dé cuenta de algo fuera de lo que es. Sólo el cuerpo y la piel van contar a través de su forma, sus cicatrices, sus marcas, su textura, su color.

 El elemento: Puede ser cualquier objeto/s o cosa/s (real/es o no) que tenga una significación especial e íntima, algo propio que atraviese tiempos y lugares.

 El lugar: Es ese sitio, real o no, donde la persona se sentiría en su lugar. Como se dice por ahí, su lugar en el mundo, aunque sea en otro planeta. O en la otra cuadra.

 El desarrollo

El desarrollo puede ser infinito, sin tiempo de finalización, pero mientras tanto el objetivo es realizar una buena cantidad de obras y mostrarlas a través de exposiciones itinerantes y la web. Dar a conocer no solo los trabajos sino también algunos testimonios, algunas conclusiones que pueda el eventual público aventurar, desde la antropología, la sociología, la estética. Quizá en forma de videos, a fin de complementar las dos partes del ser: la íntima y la pública, las distancias y los encuentros. Asumimos aquí que somos muchos, dentro de uno.

 Me pongo de ejemplo: soy profesor, un profesor para mis colegas, otro para mis directivos, otro para mis alumnos. No a todos los trato igual ni les digo todo lo que pienso. Algunos retazos a unos, otros retazos a otros. Y así podemos seguir hasta el infinito. Fui otro para mis padres, otro para mi hija, otro para mi novia (pero no el mismo que para mis anteriores novias), otro para mis amigos (pero no el mismo para todos mis amigos).

 Y aún podemos pensar en lo que va a significar para quienes participen: ¿Qué sentirán al ser mostrados, exhibidos, observados? ¿Qué cosas podrán replantearse luego de confrontar lo íntimo y lo público, de hacerlo palabra e imagen?

 ¿Y el público? La mirada totalmente obscena sobre el otro desnudo, indefenso, franco, libre, expuesto.

 En fin, que el desarrollo es incierto, y está bueno. No podemos tener ni idea de para dónde se va a disparar.

 ¿Y yo mismo? ¿Qué me va a pasar con todo esto? Quienes participen serán asimismo un espejo para mí ¿Cuál será el impacto sobre mis dudas y certezas? ¿Cuál sobre mi forma de hacer y entender el arte?

 ¿Cómo participar?

La forma de participar es simple, basta enviar un mail o mensaje por Facebook o WhatsApp para ponernos en contacto a fin de realizar la sesión fotográfica a partir de la cual realizaré las obras.

 Lo que implica la participación

Participar implica algunas cosas que deben considerarse. La primera y principal es que las obras resultantes de este experimento serán expuestas tanto físicamente en diferentes lugares, como también a través de la web. Es decir, cualquiera podrá verlas y no haré ningún esfuerzo para evitar que quienes participen puedan ser reconocidos (eso ya dependerá de mi pericia como artista) ya que serán, por supuesto, de carácter realista en el caso de los dibujos y pinturas. Y ni hablar de las fotografías.

 Por otra parte, va a implicar la máxima honestidad posible. Este es un experimento no solo para mí, sino también debe serlo para quienes participen, de la forma más profunda posible.

 Finalmente, habrá que entender y arriesgarse ante el hecho de que mi mirada, lo que yo perciba e intente plasmar puede no coincidir exactamente con lo que ustedes piensen de si mismos (si logramos coincidencia total estamos ante un gran éxito, esa es la idea). Pero puede ser peor aún. Quizá han sido honestos y hay coincidencia con mi percepción, pero al confrontar con la obra, no les gusta lo que ven. Podemos pensar la obra como un gran espejo de nosotros mismos. Y todos sabemos de la crueldad de los espejos. Pues en ese caso, a joderse o a cambiar, que la obra está hecha y como tal ya tiene vida propia y no hay marcha atrás.

 Como contraparte y con bastante suerte y ayuda de la providencia, podrán acercarse a una forma de la inmortalidad, lo que no es poca cosa. Y obtener la obra que resulte de su participación, lo que no es mucho, pero si agregamos mi más sincero agradecimiento quizá haya valido la pena.

José Cardoso

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